Piratas

3 11 2007

La historia de la piratería es tan antigua como la de la navegación, prácticamente, desde que existe el comercio marítimo los ladrones del mar siempre han estado ahí. Ya en el año 78 a.C., Julio César tuvo que vérselas con los saqueadores cilicios que amargaban la existencia a las naves romanas que surcaban el Mediterráneo y en el siglo VIII, los vikingos se dedicaron sistemáticamente a asolar las costas europeas a bordo de los temibles drakkars, sus ligeras embarcaciones de velas rayadas. Pero la época dorada de la piratería no llegaría hasta mediados del siglo XVI donde el Caribe se convierte en el escenario perfecto para que el mito tome su forma.

Poco a poco, distintos grupos de desheredados del mar: desertores, aventureros, ex convictos y gente de todo tipo comenzaron a ver en los barcos españoles y portugueses que trasladaban grandes fortunas desde el Nuevo Mundo a Europa una posibilidad de cambiar su destino. También las potencias navales que rivalizaban con España y Portugal por el control marítimo de la zona (Inglaterra, Holanda y Francia fundamentalmente) vieron en la piratería una forma sencilla de entorpecer el tráfico de sus enemigos con las colonias y tratar así de socavar su hegemonía, por ello, empezaron a contratar a estos grupos de saqueadores originando así la famosa figura del corsario.

Patente de corso

Los corsarios navegaban bajo el pabellón del país que les contrataba y se comprometían a causar el mayor daño posible Piratasen las posesiones y embarcaciones de las potencias rivales, respetando las que navegasen bajo su misma bandera. La monarquía de turno les otorgaba una patente de corso o letter of marque que, en cierta forma, legalizaba su actividad, les aseguraba que no serían ahorcados por piratería y que tenían derecho a apropiarse de parte del botín de las naves expoliadas. En muchos casos, el corsario terminó siendo considerado un héroe como Francis Drake, que con tan solo 23 años ya era capitán de un navío. Auspiciado por la reina Isabel I de Inglaterra, fue responsable de decenas de ataques a galeones y plazas españolas. Amasó en dos décadas una legendaria fortuna y, de regreso a Europa, aún atacó Cádiz en 1587 destruyendo 30 barcos que debían formar parte de la Armada Invencible. La Reina personalmente le nombró vicealmirante y Sir. A mediados del siglo XVII, el tiempo de los corsarios se agota, el número era demasiado elevado y muchos de ellos empezaron a dejar de respetar las limitaciones de navegar bajo bandera ajena con lo que las potencias empezaron a retirarles su apoyo. A esto se le suma la pérdida de posesiones que España tenía: llega la hora de los bucaneros y filibusteros.

El discutible honor pirata

Los primeros bucaneros se asentaron en La Española donde, en un principio, se dedicaban al robo de ganado, cuya carne ahumaban. De hecho, su nombre proviene de esta forma de preparar la carne a la barbacoa o boucan. En 1620 fueron expulsados de allí, pero la mayoría logró llegar con vida a la cercana isla de La Tortuga. Los nuevos pobladores de La Tortuga (que pasaron desde entonces a denominarse filibusteros) abrazaron sin reservas la piratería y se agruparon en una curiosa organización gremial; la Cofradía de los Hermanos de la Costa. No tenían leyes, ni deberes, ni pago de impuestos. Primaban por encima de todo la libertad y sólo respetaban dos normas: la prohibición de la propiedad individual –todo era de todos– y de llevar mujeres europeas a la isla; su centro neurálgico se ubicaba en Port Royal.

Todos los miembros de la hermandad eran iguales y cada cierto tiempo elegían una especie de gobernador por votación universal. Hablaban una jerga casi ininteligible, un peculiar idioma formado por palabras españolas, inglesas, francesas y holandesas. Bajo su propia bandera, la mítica Jolly Rogers, formada por una calavera y dos tibias cruzadas sobre fondo negro y que cada pirata adaptó a su propio estilo; navegaron hasta mediados del siglo XVIII los piratas más famosos de todos los tiempos: Edward Teach Barbanegra, el capitán Roberts o Calico Jack. Pero también grandes capitanas, como Anne Bonny o Mary Read. Todos ellos forjaron la leyenda pseudoromántica de la vida pirata, ésa de la que el tiempo ha limado sus mayores asperezas, como la extrema crueldad de sus saqueos o los temibles castigos que infligían a sus enemigos, para quedarse con lo mejor. En 1716, Inglaterra se lanzó a la campaña definitiva de exterminio de la piratería. Para 1730, ya eran historia.

Una pregunta… ¿Sabéis cuál es el significado de los pendientes en los piratas?

Artículo extraído de: http://publico.es/11019


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5 responses

4 11 2007
Salva

Gracias a San Google:

Durante el apogeo de las grandes aventuras por mar, en los siglos XVIII y XIX, los navegantes, animados por el comercio con los países exóticos y remotos, alcanzaron casi todos los lugares del mundo en sus embarcaciones de vela. Muchos de estos viajes entrañaban serias dificultades, en especial las rutas que pasaban por el cabo de Hornos, conocido en aquella época como el cabo de las Tormentas, que está situado en el extremo meridional de América del Sur, en la isla de Hornos. Drake, en 1 578, fue el primero en doblarlo.

Escollos, bajíos, vientos huracanados, lluvias y nieve durante casi todo el año, y una espesa bruma cuando las tempestades calmaban, convertían a aquel cabo en un lugar impracticable, incluso para los más experimentados navegantes. Los naufragios estaban a la orden del día. Por ello, se convirtió en signo de suerte y pericia entre la marinería haber logrado cruzar con vida aquel infierno. Orgullosos de ello, y para que la hazaña quedara reflejada de por vida, los marineros, comerciantes, piratas y corsarios se colgaban en una de las orejas un pendiente en forma de aro.

A este distintivo se podían unir otros dos, que simbolizaban el paso por el cabo de Buena Esperanza, al sur de Africa, y el de York, en Oceanía. La costumbre, que se extendió con rapidez como símbolo de valor y temeridad, fue también adoptada por los piratas que asolaron las costas del Caribe durante el siglo pasado.

4 11 2007
Alysu

¡Equilicuá!

8 11 2007
咲く路

Ja! ya sabia yo que Argentina y los piratas tenian algo que ver, el cabo de hornos, lindo lugar.

Saludo!

9 11 2007
Alysu

¡jajajaja! Hay mucho pirata suelto hoy en día 😛

Un saludo!

20 06 2008
sandra

como eran los piratas

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