Hoy Oviedo… ¡está de comilona! El menú que hoy se ofrece es:

Primer plato: Bacalao con espinacas y garbanzos
Segundo plato: Callos
Postre: Arroz con leche
A este menú no apto para todos los estómagos y capaz de rivivir a un muerto le precede una tradición de más de un siglo, una fiesta gastronómica con origen bélico. La historia comienza en el s.XIX, años complejos en cuanto política en España. El rey Fernando VII abolió la Ley Sálica que la dinastía de los Borbones había implantado para que las mujeres no pudieran gobernar, y así su hija Isabel II, pudiera subir al trono de manera que el hermano de Fernando, el infante Carlos, no fuese el sucesor.
Los partidarios del infante, los carlistas, eran tradicionalistas y conservadores, y la reina Isabel se alió entonces con los liberales para mantener el trono heredado (su madre, Maria Cristina, fue reina consorte hasta que Isabel cumpliera la mayoría de edad ya que Isabel solo contaba con 2 años cuando su padre falleció). Asturias destilaba liberalismo ya desde la resistencia a los franceses: fue la Junta General del Principado quien hizo la primera declaración de guerra a Napoleón en 1808; y el pueblo asturiano el primero que declaró la guerra al invasor desde el Campo de San Francisco. Sólo la Iglesia estaba próxima al carlismo, no en balde el lema carlista era «Dios, patria, Rey…». Hubo varios desarmes de unos bandos a otros a lo largo de los años 30 del siglo XIX, pero las cosas se pusieron serias y el 18 de octubre de 1836, el general carlista Sanz intentó un ataque a Oviedo; su número era elevado frente a los liberales. Calleron a la entrada del ataque carlísta unos liberales granaderos abrasados en su puesto de tiro pero no en vano, pocas calles más allá, los liberales consiguieron echar a los carlístas y así, el 19 de octubre pasó a celebrarse el triunfo.
La leyenda dice que se les dió de comer este contundente menú a los carlístas y tras embriagarse y hartarse, les robaron las armas consiguiendo desarmarlos y por lo tanto, vencerlos, pero no existe un documento que lo corrobore. Por el contrario, el desarme de ha celebrado desde 1936 cada 19 de octubre en la ciudad de Oviedo promovido por el Ayuntamiento y con el tiempo, se le iría añadiendo el menú de temporada pues, en aquella época, los garbanzos eran legumbres muy preciadas y de coste más elevado, el bacalao un lujo para casas pudientes y los callos, un plato de temporada. Hoy en día, el menú ronda desde los 16 euros hasta los 22 dependiendo de los restaurantes y se suele comer en familia, con amigos o con compañeros de trabajo… Haber quien es el valiente que rinde después de esa bomba
.








Comentarios recientes